Israel ejecutó con más 900 balas a socorristas en masacre de 2025 en Gaza

Fuerzas israelíes «emboscaron y sometieron a trabajadores humanitarios palestinos a continuos ataques con disparos durante más de dos horas» sin intercambio de disparos ni amenazas tangibles para Tel Aviv.

6o4ncbs6ldp52cyrapquihphra

La Defensa Civil Palestina condenó el acto como un “crimen de exterminio”, afirmando que las fuerzas israelíes «alteraron deliberadamente los puntos de referencia del lugar» y usaron maquinaria pesada para ocultar los cuerpos. Foto: EFE


24 de febrero de 2026 Hora: 22:29

Una investigación conjunta revela detalles de la masacre perpetrada por fuerzas israelíes el 23 de marzo de 2025, cuando ejecutaron a 15 trabajadores humanitarios de la Media Luna Roja Palestina y Defensa Civi en la Franja de Gaza, hecho que busco ser encubierto por el ejército de ocupación sionista.

La investigación realizada por la agencia independiente Forensic Architecture y el grupo de investigación de audio Earshot, presenta una reconstrucción detallada de la masacre en Tal as-Sultan, un barrio al oeste de Rafah, en el sur del enclave palestino. El informe documenta cómo soldados israelíes dispararon más de 900 balas contra un convoy de vehículos de emergencia palestinos claramente identificados, antes de avanzar para asesinar a los trabajadores humanitarios supervivientes.

LEA TAMBIÉN:

Ataque a mezquita: Palestina denuncia escalada de agresiones israelíes

El informe destaca que algunos socorristas fueron baleados «al estilo ejecución» a corta distancia. Esta versión contradice las afirmaciones iniciales del ejército israelí de que los vehículos estaban «descoordinados» o que se trató de un «error profesional», sugiriendo en cambio una emboscada coordinada y una maniobra calculada para eliminar a los supervivientes.

Entre las víctimas se encontraban paramédicos de la Media Luna Roja Palestina (MLRP), bomberos de la Defensa Civil Palestina (DCP) y personal de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (Unrwa). La investigación se basó en una técnica de “testimonio situado” y balística de audio avanzada, analizando el sonido de los disparos para determinar la distancia del tirador, el tipo de arma y la dirección.

Imágenes recuperadas del teléfono del paramédico asesinado Rifaat Radwan muestran al menos 844 disparos registrados desde el inicio de la emboscada a las 5:09 a.m.. Combinado con otras grabaciones, el recuento total documentado de disparos alcanzó al menos 910. El análisis de Earshot reveló que el 93% de estos disparos presentaban una «onda de choque supersónica» seguida de una explosión en la boca del cañón, confirmando que la cámara y los socorristas estaban en la línea de fuego.

La densidad de disparos superó los 900 disparos por minuto, con cinco tiros en tan solo 67 milisegundos, indicando la participación simultánea de al menos cinco tiradores desde un banco de arena a unos 40 metros de distancia.

El informe subraya que soldados israelíes «emboscaron y sometieron a trabajadores humanitarios palestinos a continuos ataques con disparos durante más de dos horas», entre las 5:09 y las 7:13. No hubo intercambio de disparos ni amenaza tangible para los soldados, desmintiendo la narrativa de una «zona de combate hostil» y documentando una masacre sistemática. Los datos de audio también rastrearon el movimiento de los soldados, mostrando cómo descendían una colina y avanzaban unos 50 metros hacia el convoy.

El testimonio del superviviente Assaad al-Nassasra, de la Media Luna Roja Palestina, corrobora esto al afirmar: “Estaban caminando entre los trabajadores humanitarios y disparando”. Los hallazgos más alarmantes se refieren a los momentos finales, donde el análisis de una llamada telefónica del paramédico Ashraf Abu Libda, capturada por operadores, registra la llegada de los soldados a los vehículos.

El análisis de audio identifica disparos específicos donde el «estallido supersónico» de la bala desaparece, dejando solo la detonación inicial, lo que balísticamente indica que el tirador estaba a una distancia de entre uno y cuatro metros de la víctima. Estos disparos coinciden con los últimos movimientos de Abu Libda, sugiriendo que fue impactado mientras yacía en el suelo. Un médico que examinó los cuerpos posteriormente confirmó que las heridas eran compatibles con ejecuciones.

El informe también detalla un intento sistemático de ocultar la masacre en las horas siguientes al ataque. Imágenes satelitales revelaron el despliegue de excavadoras en el lugar, donde los vehículos de emergencia fueron aplastados y enterrados. Se construyeron terraplenes de tierra para bloquear la visibilidad. Estos hallazgos forenses fueron corroborados por imágenes satelitales exclusivas, que en un informe del 30 de marzo de 2025 mostró cinco vehículos de rescate «completamente destruidos» y enterrados en la arena por fuerzas israelíes.

La Defensa Civil Palestina condenó el acto como un “crimen de exterminio”, afirmando que las fuerzas israelíes «alteraron deliberadamente los puntos de referencia del lugar» y usaron maquinaria pesada para ocultar los cuerpos. «El personal militar israelí actuó intencionalmente para ocultar y alterar la evidencia… enterrando los cuerpos de las víctimas y enterrando los teléfonos móviles», enfatiza el informe de Forensic Architecture.

LEA TAMBIÉN:

Informe de ONU advierte sobre limpieza étnica en la Palestina ocupada

El superviviente al-Nassasra fue detenido, llevado al campo de detención israelí de Sde Teiman y torturado durante 37 días, donde declaró que los soldados confiscaron y enterraron su teléfono, probablemente para ocultar pruebas. Uno de los dos supervivientes de la Media Luna Roja Palestina fue utilizado posteriormente como “herramienta humana” en un puesto de control militar israelí.

En un caso poco común, el análisis de audio permitió identificar las voces de soldados israelíes por sus nombres: Elias (Lalas), Yotam y Amatzia. Las fuerzas israelíes han sido repetidamente acusadas de crímenes de lesa humanidad y crímenes de guerra durante su ofensiva en Gaza, que ha cobrado la vida de más de 72.000 palestinos.

Un informe reciente de la revista médica The Lancet afirma que el número de muertos en los primeros 16 meses fue mucho mayor que las cifras oficiales. Pese al alto el fuego vigente desde octubre del año pasado, Israel ha asesinado a más de 600 palestinos.

La Corte Internacional de Justicia (CIJ) está juzgando un caso de genocidio contra Israel, mientras la Corte Penal Internacional (CPI) ha emitido una orden de arresto por crímenes de guerra contra el primer ministro Benjamin Netanyahu. El brutal asesinato de los quince trabajadores humanitarios en marzo de 2025 causó indignación, pero Israel no ha enfrentado consecuencias legales ni políticas, al seguir recibiendo el apoyo de sus aliados occidentales, incluido Estados Unidos.

Autor: teleSUR: mb - JB

Fuente: Agencia